{"id":18950,"date":"2024-10-10T16:15:00","date_gmt":"2024-10-10T20:15:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www.aclu-md.org\/news\/en-medio-de-dos-mundos\/"},"modified":"2024-10-10T16:15:00","modified_gmt":"2024-10-10T20:15:00","slug":"en-medio-de-dos-mundos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.aclu-md.org\/es\/news\/en-medio-de-dos-mundos\/","title":{"rendered":"En medio de dos mundos"},"content":{"rendered":"<p>Crecer en El Salvador fue una hermosa experiencia. Lo aprecio much\u00edsimo.<br \/>\n<!--more--><\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" size-full wp-image-16546\" src=\"https:\/\/www.aclu-md.org\/app\/uploads\/2024\/10\/img_2603_cropped.png\" alt=\"My grandparents Jose Gilberto \"Beto\" y Digna Candelaria  My cousins Maria \"Tita\", me, Gilma, Leslie, Antonio \"To\u00f1ito\", and Jorge.\" style=\"height: 130%; width: 130%;\" width=\"1195\" height=\"887\" srcset=\"https:\/\/www.aclu-md.org\/app\/uploads\/2024\/10\/img_2603_cropped.png 1195w, https:\/\/www.aclu-md.org\/app\/uploads\/2024\/10\/img_2603_cropped-768x570.png 768w, https:\/\/www.aclu-md.org\/app\/uploads\/2024\/10\/img_2603_cropped-400x297.png 400w, https:\/\/www.aclu-md.org\/app\/uploads\/2024\/10\/img_2603_cropped-600x445.png 600w, https:\/\/www.aclu-md.org\/app\/uploads\/2024\/10\/img_2603_cropped-800x594.png 800w, https:\/\/www.aclu-md.org\/app\/uploads\/2024\/10\/img_2603_cropped-1000x742.png 1000w\" sizes=\"auto, (max-width: 1195px) 100vw, 1195px\" \/><\/p>\n<p><em>Foto: Mis abuelos Jose Gilberto \"Beto\" y Digna Candelaria Mis primos Maria \"Tita\" yo, Gilma, Leslie, Antonio \"To\u00f1ito\", y Jorge.<\/em><\/p>\n<p><a class=\"cta-style-arrow-button\" href=\"https:\/\/www.aclu-md.org\/es\/publications\/leer-libremente-en-medio-de-dos-mundos\">Escuche la versi\u00f3n de audio<\/a><\/p>\n<p>Crecer en El Salvador fue una hermosa experiencia. Lo aprecio much\u00edsimo. Siempre que estoy en Estados Unidos, deseo esas tardes de ocio, meci\u00e9ndome en una hamaca. Mi m\u00fasica en el aire mientras me refresco en los d\u00edas calurosos en mi lugar favorito, \u201cEl Rancho\u201d. Es una estructura parecida a un mirador que mi abuelo y mi padre ayudaron a construir. Todav\u00eda puedo escuchar a mi abuela y a mis t\u00edas gritando \u201cLorenita\u201d. Escuch\u00e9 sus voces desde el Rancho, haci\u00e9ndome saber que era hora de limpiar y reunirnos para cenar. Mis abuelos, a quienes cari\u00f1osamente llamo mami y papi, crearon un hogar lleno de amor y calidez para mi hermana, mis primos y para m\u00ed, un lugar donde guard\u00e9 muchos recuerdos preciados.<\/p>\n<p><div data-infogram=\"https:\/\/infogram.com\/1pw2lgz5vxlzy1bvyzn1ywkm75u9elwg3pl%3Flive\" class=\"infogram-embed\"><\/div>\n<\/p>\n<p><em>Fotos: 1. Mis abuelos paterno, my paternal grandparents, Digna Candelaria y Jose Gilberto \"Beto\"; 2. Mis abuelos Digna Candelaria y Jose Gilberto \"Beto\"; 3. Mis abuelos paternos Digna Candelaria y Jose Gilberto \"Beto\"; 4. Mis abuelos Digna Candelaria y Jose Gilberto \"Beto\".<\/em><\/p>\n<p>Era junio de 1993. Cuando yo ten\u00eda apenas 3 meses, mis padres tomaron una decisi\u00f3n dif\u00edcil. Al contrario de lo que se podr\u00eda esperar, me subieron a un avi\u00f3n con destino <em><strong>a<\/strong><\/em> El Salvador <strong><em>desde<\/em><\/strong> Baltimore. Unos a\u00f1os antes, tambi\u00e9n mandaron a mi hermana de dos a\u00f1os, Leslie, para vivir con mis abuelos paternos y miembros de mi familia extendida despu\u00e9s de la brutal Guerra Civil Salvadore\u00f1a y la huida masiva. La \u00fanica diferencia conmigo era mi edad.<\/p>\n<p>Mis padres, Berta y Jerem\u00edas, dec\u00edan que subirnos a esos aviones fue una de las cosas m\u00e1s dif\u00edciles que tuvieron que hacer. Pero era necesario. Mis padres trabajaban muchas horas en varios trabajos para mantenerse a s\u00ed mismos y a sus familias en El Salvador. Esto signific\u00f3 que El Salvador fue una mejor decisi\u00f3n para sus hijas. Aunque El Salvador no pudo brindarles a <em>mis padres<\/em> una vida de paz y comodidad, tal vez este pa\u00eds pueda hacerlo por sus hijas. Entonces, asumieron ese riesgo.<\/p>\n<p><div data-infogram=\"https:\/\/infogram.com\/1pk613nxqvn1l1i9e57q66my3vu39vd5qmz%3Flive\" class=\"infogram-embed\"><\/div>\n<\/p>\n<p><em>Fotos: 1. Mis papas Jeremias y Berta con mi hermana Leslie; 2. Yo en Baltimore; 3. Yo en Baltimore; 4. Mi bautismo en la iglesia catolica de San Salvador con mis padrinos y mis abuelos alrededor.<\/em><\/p>\n<p>La Guerra Civil Salvadore\u00f1a dur\u00f3 entre 1979 a 1992. No hay palabras para describir el horror y el trauma que sufri\u00f3 la gente. Se documentaron m\u00e1s de 80.000 muertes. Miles m\u00e1s siguen desaparecidos. Las familias fueron separadas. Unos ni\u00f1os desaparecieron, otros fueron robados y otros obligados a convertirse en ni\u00f1os soldados. En los a\u00f1os antes de la guerra, el pa\u00eds estaba lleno de violencia y pobreza. Esto provoc\u00f3 desigualdades arraigadas que se extendieron por toda la sociedad salvadore\u00f1a y marcaron la infancia de mis padres.<\/p>\n<p>A principios de la d\u00e9cada de 1980, mis padres e varios familiares huyeron de sus hogares y buscaron refugio en Estados Unidos. Lamentablemente, no se les concedi\u00f3 asilo. S\u00f3lo el 2 por ciento de los miles de personas que hu\u00edan de las guerras civiles en Centroam\u00e9rica (guerras que fueron financiadas nada menos que por Estados Unidos) obtuvieron asilo. Mis padres se encontraban en una situaci\u00f3n desesperada. Tuvieron que cruzar la frontera con la ayuda de \"coyotes\". Un coyote es una persona que gu\u00eda a las personas a trav\u00e9s de la frontera entre M\u00e9xico y Estados Unidos. Un paso seguro nunca est\u00e1 garantizado, y entre los riesgos se encuentran el arresto, el asesinato y la violaci\u00f3n. Cuanto m\u00e1s seguro es el pasaje, m\u00e1s dinero cuesta, y algunos pagan m\u00e1s de 15.000 d\u00f3lares. Mi mam\u00e1 Berta ten\u00eda casi 14 a\u00f1os y mi pap\u00e1 Jerem\u00edas rondaba los 18 cuando cruzaron la frontera, en diferentes tiempos. Unos a\u00f1os m\u00e1s tarde, sus caminos se cruzar\u00edan. Mis padres hicieron de Baltimore su hogar (y despu\u00e9s de un tiempo, el m\u00edo).<\/p>\n<p><div data-infogram=\"https:\/\/infogram.com\/1pzdn0nq7ljer6b291rwnr2x1nh1nk5w027%3Flive\" class=\"infogram-embed\"><\/div>\n<\/p>\n<p><em>Fotos: 1. Celebrando el dia del padre; 2. Mi bisabuela Noy, mi abuela Digna y sus amigas; 3. Mi tia Roxana y yo; 4. Jorge, Antonio \"To\u00f1ito\", mi abuela, y Gilma; 5. My uncle Gilberto \"Betio\", Betty, my grandmother, my aunts Leonor \"Noy\" and Roxana Bottom: Maria \"Tita\", me, Gilma, Leslie, Antonio \"To\u00f1ito\", and Jorge; 6. Mis abuelos y Gilma celebrando el cumplea\u00f1os de ella.<\/em><\/p>\n<p>Cuando eran adolescentes, mis padres vinieron a un pa\u00eds para vivir una vida lejos de la guerra. Dejaron atr\u00e1s todo lo que sab\u00edan y a todas las personas que hab\u00edan conocido por un mundo nuevo donde ni siquiera conoc\u00edan el idioma. Aun as\u00ed, mis padres siempre dicen que subirnos a un avi\u00f3n con destino a El Salvador para vivir con los padres de mi padre fue la decisi\u00f3n m\u00e1s dif\u00edcil de todas.<\/p>\n<p>Para mis abuelos, la pobreza y la guerra les quitaron la oportunidad de disfrutar de mis padres cuando eran ni\u00f1os. Entonces, disfruto saber que el hecho de que mis abuelos nos criaran les dio otra oportunidad de brindar el amor, el cuidado y la atenci\u00f3n que no pod\u00edan brindar a sus propios hijos. Esto les dio a mis propios padres la oportunidad de establecerse en un nuevo pa\u00eds.<\/p>\n<p>Para mucha gente, El Salvador evoca im\u00e1genes de violencia de pandillas, guerra, pobreza y desplazamiento. Una sociedad marcada por una inequidad fuera de control. Todo esto es cierto y, lamentablemente, una parte perdurable de nuestra historia. Pero para m\u00ed, cuando pienso en El Salvador, mis pensamientos son de amor y familia.<\/p>\n<p><div data-infogram=\"https:\/\/infogram.com\/1pz11566pjw7eeh2z16vjde13di192e6p1l%3Flive\" class=\"infogram-embed\"><\/div>\n<\/p>\n<p><em>Fotos: 1. Mi hermana Leslie y yo; 2. Mi abuela chineandome, abajo desde la izquiera esta mi hermana Leslie, mi prima Maria \"Tita\" y mi prima Gilma \/ Celebrando el cumplea\u00f1os de Leslie, yo, Leslie y mi abuela; 3. Mis primos Gilma, Jorge, Antonio \"To\u00f1ito\", Leslie, yo, y Carmen \"Tita\"; 4. Yo y mi compa\u00f1era de escuela \/ Yo con mi mu\u00f1eca; 5. Promo de Pre-k de mis compa\u00f1eros.<\/em><\/p>\n<p><em>Cuando pienso en El Salvador,<\/em> pienso en Digna Candelaria y Jos\u00e9 Gilberto. O Ni\u00f1a Digna y Don Beto, como los llaman los del pueblo. El regalo m\u00e1s grande que me dio El Salvador fueron mis abuelos. Me ense\u00f1aron las tradiciones que aprecio mucho. Mi abuelo me ense\u00f1\u00f3 a amar y respetar la naturaleza y a vivir de la tierra. Juntos, elaboramos remedios a partir de hierbas y ra\u00edces. Mi abuelo me educ\u00f3 en El Rancho, ense\u00f1\u00e1ndome a leer y escribir en espa\u00f1ol. (Me expulsaron de mis clases de Pre-K y Kindergarten por ser rebelde. \u00a1Una historia pa\u2019 otro d\u00eda!)<\/p>\n<p><div data-infogram=\"https:\/\/infogram.com\/1pn0jk1g033j7ltzk5lpywmzmrcm22kxp3x%3Flive\" class=\"infogram-embed\"><\/div>\n<\/p>\n<p><em>Fotos: 1. Celebrando mis cumplea\u00f1os; 2. Mis primas Gilma, Maria \"Tita\", yo, y Leslie, mis primos Jorge, Antonio \"To\u00f1ito\", y Rolando Jose \/ Celebraci\u00f3n del pueblo sosteniendo un regalo para la procesi\u00f3n; 3. Jugando a los disfraces: Maria \"Tita, Jorge, Gilma, yo, y Leslie; 4. Celebrando mi cumplea\u00f1os Gilma, mi abuela chineando mi prima Melissa, Leslie, Rolando Jose, yo, Maria \"Tita\", y Jorge \/ Yo , mis primas Gilma, Melissa, y Maria \"Tita\".<\/em><\/p>\n<p><em>Cuando pienso en El Salvador,<\/em> recuerdo c\u00f3mo crec\u00ed con mis primos. Aunque venimos de padres y madres diferentes, segu\u00edamos siendo hermanos, los seis: Gilma, Jorge, Antonio (To\u00f1ito), Leslie, Mar\u00eda (Tita) y yo. Nos apodamos los \"6 originales\", un t\u00edtulo que se mantuvo incluso cuando m\u00e1s primos se unieron a la familia m\u00e1s adelante. Por un tiempo, \u00e9ramos solo nosotros, corriendo por la casa haci\u00e9ndonos pasar por los Power Rangers, perdidos en nuestro propio mundo de imaginaci\u00f3n. Nuestros abuelos presentaban espect\u00e1culos de talentos en nuestra sala de estar. Lo convirtieron en un escenario divertido donde cantamos y bailamos. Compartimos nuestra creatividad con mis t\u00edas y vecinos que se reunieron para disfrutar de la diversi\u00f3n. Ahora que vivimos en pa\u00edses diferentes, nuestra amistad sigue siendo fuerte. Nuestras experiencias de crecer juntos crearon una base de amor y conexi\u00f3n que las fronteras no pueden romper.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" size-full wp-image-2958\" src=\"https:\/\/www.aclu-md.org\/app\/uploads\/2024\/10\/lorenadiazcousins.jpg\" alt=\"Lorena Diaz and her cousins.\" style=\"height: 130%; width: 130%;\" width=\"2366\" height=\"2011\" srcset=\"https:\/\/www.aclu-md.org\/app\/uploads\/2024\/10\/lorenadiazcousins.jpg 2366w, https:\/\/www.aclu-md.org\/app\/uploads\/2024\/10\/lorenadiazcousins-768x653.jpg 768w, https:\/\/www.aclu-md.org\/app\/uploads\/2024\/10\/lorenadiazcousins-1536x1306.jpg 1536w, https:\/\/www.aclu-md.org\/app\/uploads\/2024\/10\/lorenadiazcousins-2048x1741.jpg 2048w, https:\/\/www.aclu-md.org\/app\/uploads\/2024\/10\/lorenadiazcousins-400x340.jpg 400w, https:\/\/www.aclu-md.org\/app\/uploads\/2024\/10\/lorenadiazcousins-600x510.jpg 600w, https:\/\/www.aclu-md.org\/app\/uploads\/2024\/10\/lorenadiazcousins-800x680.jpg 800w, https:\/\/www.aclu-md.org\/app\/uploads\/2024\/10\/lorenadiazcousins-1000x850.jpg 1000w, https:\/\/www.aclu-md.org\/app\/uploads\/2024\/10\/lorenadiazcousins-1200x1020.jpg 1200w, https:\/\/www.aclu-md.org\/app\/uploads\/2024\/10\/lorenadiazcousins-1400x1190.jpg 1400w, https:\/\/www.aclu-md.org\/app\/uploads\/2024\/10\/lorenadiazcousins-1600x1360.jpg 1600w\" sizes=\"auto, (max-width: 2366px) 100vw, 2366px\" \/><\/p>\n<p><em>Foto: Enfrente de la casa de mis abuelos en San Gerardo, Jorge, Leslie, Maria \"Tita\", yo, Gilma, y Antonio \"To\u00f1ito\".<\/em><\/p>\n<p><em>Cuando pienso en El Salvador,<\/em> recuerdo a mis t\u00edas Leonor (Noy) y Roxana. Todas las ma\u00f1anas, mis t\u00edas y mi abuela nos ayudaban a prepararnos para cualquier plan del d\u00eda que tuvieran para nosotros. Por las tardes \u00edbamos a la cocina, donde cocinaban comidas tradicionales, especialmente pupusas o bistec encebollado y tortillas frescas. El aroma de la cocina era reconfortante. Esas comidas eran fundamentales en nuestros d\u00edas y la cocina se convirti\u00f3 en un espacio donde escuch\u00e1bamos todos los chismes de la ciudad o cualquier noticia de Estados Unidos. Por las noches, mis t\u00edas cantaban y bailaban conmigo hasta que me quedaba dormida. Cuando no bailaron ni cantaron, llor\u00e9. A menudo bromeaban diciendo que yo hac\u00eda honor a mi nombre, Magdalena. Se refer\u00edan al dicho cat\u00f3lico: \"Vas a llorar como Mar\u00eda Magdalena\", que resalta su conocida reputaci\u00f3n de profunda tristeza. Quiz\u00e1s el baile y el canto de mis t\u00edas antes de dormir fue donde realmente comenz\u00f3 mi amor por la m\u00fasica y el baile.<\/p>\n<p><em>Cuando pienso en El Salvador,<\/em> veo San Gerardo, mi barrio lindo, rodeado de \u00e1rboles, monta\u00f1as y r\u00edos. Los r\u00edos y lagos dan vida y abundancia a la gente del pueblo. Vivir en El Salvador me ense\u00f1\u00f3 la importancia de este tipo de comunidad. Porque cuando el gobierno nos fall\u00f3, siempre nos tuvimos unos a otros y a la tierra que nos devolvi\u00f3 el sustento.<\/p>\n<p>Sal\u00ed de El Salvador en el verano de 1999. Fue el adi\u00f3s m\u00e1s dif\u00edcil. Estaba dejando atr\u00e1s todo lo que conoc\u00eda y a mi persona favorita, mi abuela, quien hab\u00eda sido mi mam\u00e1 todos estos a\u00f1os. Mi t\u00eda Leonor y mi abuelo fueron los encargados de despedirnos. Hasta el d\u00eda de hoy me emociono cuando escucho \u201cHoja en Blanco\u201d de Monchy y Alexandra, porque esta fue la \u00faltima canci\u00f3n que mi t\u00eda nos toc\u00f3 cuando salimos de San Gerardo y nos dirigimos a San Salvador. El viaje en coche hasta el aeropuerto fue una eternidad. Pero al mismo tiempo me pareci\u00f3 muy breve.<\/p>\n<p>Mis padres nos enviaban a viajes de regreso a El Salvador para visitar a mis abuelos cada a\u00f1o. Sab\u00edan lo importante que era pasar los veranos con nuestros abuelos, a pesar de que ellos mismos no pod\u00edan regresar a El Salvador debido al estricto sistema de inmigraci\u00f3n de los Estados Unidos. Berta y Jerem\u00edas tuvieron que esperar m\u00e1s de 15 a\u00f1os antes de reunirse con sus padres, mis abuelos. Nuestras historias son parte de la historia colectiva de inmigrantes.<\/p>\n<p><div data-infogram=\"https:\/\/infogram.com\/1p5lnn106x0q06uprygvzr21exh3lyvmjzy%3Flive\" class=\"infogram-embed\"><\/div>\n<\/p>\n<p><em>Fotos: 1. Mi abuela y yo; 2. Mi prima Gilma, mi abuela, y yo; 3. Mezlado los granos de cafe con los granos de maiz; 4. Mezlado los granos de cafe con los granos de maiz.<\/em><\/p>\n<p>Es por eso que el trabajo por los <a href=\"https:\/\/www.aclu-md.org\/issues\/civil-rights\/immigrants-rights\/\">derechos de inmigrantes<\/a> en la ACLU de Maryland es tan profundamente personal para m\u00ed. Pienso en mi familia y mis seres queridos mientras <a href=\"https:\/\/www.aclu-md.org\/know-your-rights\/your-rights-during-police-interactions\/\">defiendo a los inmigrantes<\/a> en todo el estado, asegur\u00e1ndome de que est\u00e9n protegidos del abuso y la discriminaci\u00f3n policial. Lucho para mejorar sus oportunidades y derechos, junto con los de sus familias.<\/p>\n<p>El lugar favorito de mi abuelo era el mismo que el m\u00edo, el Rancho. Pasaba la mayor\u00eda de las tardes descansando en las hamacas colgadas al otro lado de la habitaci\u00f3n, como hago yo siempre que estoy all\u00ed. En el Rancho hab\u00eda espacio para su taller de reparaci\u00f3n de zapatos y afilado de machetes. Todas las ma\u00f1anas, a las cinco de la ma\u00f1ana, mi abuelo se levantaba y caminaba hasta el taller. A mano, separaba y tostaba granos de caf\u00e9 frescos para nuestra familia. En sus \u00faltimos a\u00f1os, le transmiti\u00f3 esta tradici\u00f3n a mi prima. Hizo esto para asegurarse de que mi abuela siempre tomara una taza de caf\u00e9 reci\u00e9n hecho cada ma\u00f1ana.<\/p>\n<p>Papi falleci\u00f3 el a\u00f1o pasado. Hasta el d\u00eda de hoy, es aqu\u00ed donde voy para sentirme m\u00e1s cerca de \u00e9l. Cuando llueve, sobre todo durante las tormentas, voy con mi tazita de caf\u00e9 y pan dulce a escuchar m\u00fasica mientras pasa la tormenta. Se ha convertido en mi espacio seguro. Eso es lo que significa El Salvador para m\u00ed. Por eso no importa d\u00f3nde est\u00e9, mi coraz\u00f3n siempre tendr\u00e1 dos hogares entre dos mundos diferentes.<\/p>\n<p><strong>When I go back, I am home. It is home.<\/strong><\/p>\n<p><strong>Cuando regreso, estoy en casa. Es mi hogar.<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Crecer en El Salvador fue una hermosa experiencia. 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Lo aprecio much\u00edsimo. Siempre que estoy en Estados Unidos, deseo esas tardes de ocio, meci\u00e9ndome en una hamaca. Mi m\u00fasica en el aire mientras me refresco en los d\u00edas calurosos en mi lugar favorito, \u201cEl Rancho\u201d. Es una estructura parecida a un mirador que mi abuelo y mi padre ayudaron a construir. Todav\u00eda puedo escuchar a mi abuela y a mis t\u00edas gritando \u201cLorenita\u201d. Escuch\u00e9 sus voces desde el Rancho, haci\u00e9ndome saber que era hora de limpiar y reunirnos para cenar. Mis abuelos, a quienes cari\u00f1osamente llamo mami y papi, crearon un hogar lleno de amor y calidez para mi hermana, mis primos y para m\u00ed, un lugar donde guard\u00e9 muchos recuerdos preciados.\n\n"}},{"acf_fc_layout":"infogram","infogram":{"oembed-url":"https:\/\/infogram.com\/1pw2lgz5vxlzy1bvyzn1ywkm75u9elwg3pl?live"}},{"acf_fc_layout":"text","text":{"text":"<em>Fotos: 1. 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Pero era necesario. Mis padres trabajaban muchas horas en varios trabajos para mantenerse a s\u00ed mismos y a sus familias en El Salvador. Esto signific\u00f3 que El Salvador fue una mejor decisi\u00f3n para sus hijas. Aunque El Salvador no pudo brindarles a <em>mis padres<\/em> una vida de paz y comodidad, tal vez este pa\u00eds pueda hacerlo por sus hijas. Entonces, asumieron ese riesgo.\n\n"}},{"acf_fc_layout":"infogram","infogram":{"oembed-url":"https:\/\/infogram.com\/1pk613nxqvn1l1i9e57q66my3vu39vd5qmz?live"}},{"acf_fc_layout":"text","text":{"text":"<em>Fotos: 1. Mis papas Jeremias y Berta con mi hermana Leslie; 2. Yo en Baltimore; 3. Yo en Baltimore; 4. Mi bautismo en la iglesia catolica de San Salvador con mis padrinos y mis abuelos alrededor.<\/em>\n\nLa Guerra Civil Salvadore\u00f1a dur\u00f3 entre 1979 a 1992. No hay palabras para describir el horror y el trauma que sufri\u00f3 la gente. Se documentaron m\u00e1s de 80.000 muertes. Miles m\u00e1s siguen desaparecidos. Las familias fueron separadas. Unos ni\u00f1os desaparecieron, otros fueron robados y otros obligados a convertirse en ni\u00f1os soldados. En los a\u00f1os antes de la guerra, el pa\u00eds estaba lleno de violencia y pobreza. Esto provoc\u00f3 desigualdades arraigadas que se extendieron por toda la sociedad salvadore\u00f1a y marcaron la infancia de mis padres.\n\nA principios de la d\u00e9cada de 1980, mis padres e varios familiares huyeron de sus hogares y buscaron refugio en Estados Unidos. Lamentablemente, no se les concedi\u00f3 asilo. S\u00f3lo el 2 por ciento de los miles de personas que hu\u00edan de las guerras civiles en Centroam\u00e9rica (guerras que fueron financiadas nada menos que por Estados Unidos) obtuvieron asilo. Mis padres se encontraban en una situaci\u00f3n desesperada. Tuvieron que cruzar la frontera con la ayuda de \"coyotes\". Un coyote es una persona que gu\u00eda a las personas a trav\u00e9s de la frontera entre M\u00e9xico y Estados Unidos. Un paso seguro nunca est\u00e1 garantizado, y entre los riesgos se encuentran el arresto, el asesinato y la violaci\u00f3n. Cuanto m\u00e1s seguro es el pasaje, m\u00e1s dinero cuesta, y algunos pagan m\u00e1s de 15.000 d\u00f3lares. Mi mam\u00e1 Berta ten\u00eda casi 14 a\u00f1os y mi pap\u00e1 Jerem\u00edas rondaba los 18 cuando cruzaron la frontera, en diferentes tiempos. Unos a\u00f1os m\u00e1s tarde, sus caminos se cruzar\u00edan. Mis padres hicieron de Baltimore su hogar (y despu\u00e9s de un tiempo, el m\u00edo).\n\n"}},{"acf_fc_layout":"infogram","infogram":{"oembed-url":"https:\/\/infogram.com\/1pzdn0nq7ljer6b291rwnr2x1nh1nk5w027?live"}},{"acf_fc_layout":"text","text":{"text":"<em>Fotos: 1. Celebrando el dia del padre; 2. Mi bisabuela Noy, mi abuela Digna y sus amigas; 3. Mi tia Roxana y yo; 4. Jorge, Antonio \"To\u00f1ito\", mi abuela, y Gilma; 5. My uncle Gilberto \"Betio\", Betty, my grandmother, my aunts Leonor \"Noy\" and Roxana Bottom: Maria \"Tita\", me, Gilma, Leslie, Antonio \"To\u00f1ito\", and Jorge; 6. Mis abuelos y Gilma celebrando el cumplea\u00f1os de ella.<\/em>\n\nCuando eran adolescentes, mis padres vinieron a un pa\u00eds para vivir una vida lejos de la guerra. Dejaron atr\u00e1s todo lo que sab\u00edan y a todas las personas que hab\u00edan conocido por un mundo nuevo donde ni siquiera conoc\u00edan el idioma. Aun as\u00ed, mis padres siempre dicen que subirnos a un avi\u00f3n con destino a El Salvador para vivir con los padres de mi padre fue la decisi\u00f3n m\u00e1s dif\u00edcil de todas.\n\nPara mis abuelos, la pobreza y la guerra les quitaron la oportunidad de disfrutar de mis padres cuando eran ni\u00f1os. Entonces, disfruto saber que el hecho de que mis abuelos nos criaran les dio otra oportunidad de brindar el amor, el cuidado y la atenci\u00f3n que no pod\u00edan brindar a sus propios hijos. Esto les dio a mis propios padres la oportunidad de establecerse en un nuevo pa\u00eds.\n\nPara mucha gente, El Salvador evoca im\u00e1genes de violencia de pandillas, guerra, pobreza y desplazamiento. Una sociedad marcada por una inequidad fuera de control. Todo esto es cierto y, lamentablemente, una parte perdurable de nuestra historia. Pero para m\u00ed, cuando pienso en El Salvador, mis pensamientos son de amor y familia.\n\n"}},{"acf_fc_layout":"infogram","infogram":{"oembed-url":"https:\/\/infogram.com\/1pz11566pjw7eeh2z16vjde13di192e6p1l?live"}},{"acf_fc_layout":"text","text":{"text":"<em>Fotos: 1. Mi hermana Leslie y yo; 2. Mi abuela chineandome, abajo desde la izquiera esta mi hermana Leslie, mi prima Maria \"Tita\" y mi prima Gilma \/ Celebrando el cumplea\u00f1os de Leslie, yo, Leslie y mi abuela; 3. Mis primos Gilma, Jorge, Antonio \"To\u00f1ito\", Leslie, yo, y Carmen \"Tita\"; 4. Yo y mi compa\u00f1era de escuela \/ Yo con mi mu\u00f1eca; 5. Promo de Pre-k de mis compa\u00f1eros.<\/em>\n\n<em>Cuando pienso en El Salvador,<\/em> pienso en Digna Candelaria y Jos\u00e9 Gilberto. O Ni\u00f1a Digna y Don Beto, como los llaman los del pueblo. El regalo m\u00e1s grande que me dio El Salvador fueron mis abuelos. Me ense\u00f1aron las tradiciones que aprecio mucho. Mi abuelo me ense\u00f1\u00f3 a amar y respetar la naturaleza y a vivir de la tierra. Juntos, elaboramos remedios a partir de hierbas y ra\u00edces. Mi abuelo me educ\u00f3 en El Rancho, ense\u00f1\u00e1ndome a leer y escribir en espa\u00f1ol. (Me expulsaron de mis clases de Pre-K y Kindergarten por ser rebelde. \u00a1Una historia pa\u2019 otro d\u00eda!)\n\n"}},{"acf_fc_layout":"infogram","infogram":{"oembed-url":"https:\/\/infogram.com\/1pn0jk1g033j7ltzk5lpywmzmrcm22kxp3x?live"}},{"acf_fc_layout":"text","text":{"text":"<em>Fotos: 1. Celebrando mis cumplea\u00f1os; 2. Mis primas Gilma, Maria \"Tita\", yo, y Leslie, mis primos Jorge, Antonio \"To\u00f1ito\", y Rolando Jose \/ Celebraci\u00f3n del pueblo sosteniendo un regalo para la procesi\u00f3n; 3. Jugando a los disfraces: Maria \"Tita, Jorge, Gilma, yo, y Leslie; 4. Celebrando mi cumplea\u00f1os Gilma, mi abuela chineando mi prima Melissa, Leslie, Rolando Jose, yo, Maria \"Tita\", y Jorge \/ Yo , mis primas Gilma, Melissa, y Maria \"Tita\".<\/em>\n\n<em>Cuando pienso en El Salvador,<\/em> recuerdo c\u00f3mo crec\u00ed con mis primos. Aunque venimos de padres y madres diferentes, segu\u00edamos siendo hermanos, los seis: Gilma, Jorge, Antonio (To\u00f1ito), Leslie, Mar\u00eda (Tita) y yo. Nos apodamos los \"6 originales\", un t\u00edtulo que se mantuvo incluso cuando m\u00e1s primos se unieron a la familia m\u00e1s adelante. Por un tiempo, \u00e9ramos solo nosotros, corriendo por la casa haci\u00e9ndonos pasar por los Power Rangers, perdidos en nuestro propio mundo de imaginaci\u00f3n. Nuestros abuelos presentaban espect\u00e1culos de talentos en nuestra sala de estar. Lo convirtieron en un escenario divertido donde cantamos y bailamos. Compartimos nuestra creatividad con mis t\u00edas y vecinos que se reunieron para disfrutar de la diversi\u00f3n. Ahora que vivimos en pa\u00edses diferentes, nuestra amistad sigue siendo fuerte. Nuestras experiencias de crecer juntos crearon una base de amor y conexi\u00f3n que las fronteras no pueden romper."}},{"acf_fc_layout":"single-image","single-image":{"":null,"image-group":{"image":2959,"":null,"caption":"","credit":"","link-settings":"none","url":""},"width":"standard","alignment":"left"}},{"acf_fc_layout":"text","text":{"text":"<em>Foto: Enfrente de la casa de mis abuelos en San Gerardo, Jorge, Leslie, Maria \"Tita\", yo, Gilma, y Antonio \"To\u00f1ito\".<\/em>\n\n<em>Cuando pienso en El Salvador,<\/em> recuerdo a mis t\u00edas Leonor (Noy) y Roxana. Todas las ma\u00f1anas, mis t\u00edas y mi abuela nos ayudaban a prepararnos para cualquier plan del d\u00eda que tuvieran para nosotros. Por las tardes \u00edbamos a la cocina, donde cocinaban comidas tradicionales, especialmente pupusas o bistec encebollado y tortillas frescas. El aroma de la cocina era reconfortante. Esas comidas eran fundamentales en nuestros d\u00edas y la cocina se convirti\u00f3 en un espacio donde escuch\u00e1bamos todos los chismes de la ciudad o cualquier noticia de Estados Unidos. Por las noches, mis t\u00edas cantaban y bailaban conmigo hasta que me quedaba dormida. Cuando no bailaron ni cantaron, llor\u00e9. A menudo bromeaban diciendo que yo hac\u00eda honor a mi nombre, Magdalena. Se refer\u00edan al dicho cat\u00f3lico: \"Vas a llorar como Mar\u00eda Magdalena\", que resalta su conocida reputaci\u00f3n de profunda tristeza. Quiz\u00e1s el baile y el canto de mis t\u00edas antes de dormir fue donde realmente comenz\u00f3 mi amor por la m\u00fasica y el baile.\n\n<em>Cuando pienso en El Salvador,<\/em> veo San Gerardo, mi barrio lindo, rodeado de \u00e1rboles, monta\u00f1as y r\u00edos. Los r\u00edos y lagos dan vida y abundancia a la gente del pueblo. Vivir en El Salvador me ense\u00f1\u00f3 la importancia de este tipo de comunidad. Porque cuando el gobierno nos fall\u00f3, siempre nos tuvimos unos a otros y a la tierra que nos devolvi\u00f3 el sustento.\n\nSal\u00ed de El Salvador en el verano de 1999. Fue el adi\u00f3s m\u00e1s dif\u00edcil. Estaba dejando atr\u00e1s todo lo que conoc\u00eda y a mi persona favorita, mi abuela, quien hab\u00eda sido mi mam\u00e1 todos estos a\u00f1os. Mi t\u00eda Leonor y mi abuelo fueron los encargados de despedirnos. Hasta el d\u00eda de hoy me emociono cuando escucho \u201cHoja en Blanco\u201d de Monchy y Alexandra, porque esta fue la \u00faltima canci\u00f3n que mi t\u00eda nos toc\u00f3 cuando salimos de San Gerardo y nos dirigimos a San Salvador. El viaje en coche hasta el aeropuerto fue una eternidad. Pero al mismo tiempo me pareci\u00f3 muy breve.\n\nMis padres nos enviaban a viajes de regreso a El Salvador para visitar a mis abuelos cada a\u00f1o. Sab\u00edan lo importante que era pasar los veranos con nuestros abuelos, a pesar de que ellos mismos no pod\u00edan regresar a El Salvador debido al estricto sistema de inmigraci\u00f3n de los Estados Unidos. Berta y Jerem\u00edas tuvieron que esperar m\u00e1s de 15 a\u00f1os antes de reunirse con sus padres, mis abuelos. Nuestras historias son parte de la historia colectiva de inmigrantes.\n\n"}},{"acf_fc_layout":"infogram","infogram":{"oembed-url":"https:\/\/infogram.com\/1p5lnn106x0q06uprygvzr21exh3lyvmjzy?live"}},{"acf_fc_layout":"text","text":{"text":"<em>Fotos: 1. Mi abuela y yo; 2. Mi prima Gilma, mi abuela, y yo; 3. Mezlado los granos de cafe con los granos de maiz; 4. Mezlado los granos de cafe con los granos de maiz.<\/em>\n\nEs por eso que el trabajo por los <a href=\"https:\/\/www.aclu-md.org\/issues\/civil-rights\/immigrants-rights\/\">derechos de inmigrantes<\/a> en la ACLU de Maryland es tan profundamente personal para m\u00ed. Pienso en mi familia y mis seres queridos mientras <a href=\"https:\/\/www.aclu-md.org\/know-your-rights\/your-rights-during-police-interactions\/\">defiendo a los inmigrantes<\/a> en todo el estado, asegur\u00e1ndome de que est\u00e9n protegidos del abuso y la discriminaci\u00f3n policial. Lucho para mejorar sus oportunidades y derechos, junto con los de sus familias.\n\nEl lugar favorito de mi abuelo era el mismo que el m\u00edo, el Rancho. Pasaba la mayor\u00eda de las tardes descansando en las hamacas colgadas al otro lado de la habitaci\u00f3n, como hago yo siempre que estoy all\u00ed. En el Rancho hab\u00eda espacio para su taller de reparaci\u00f3n de zapatos y afilado de machetes. Todas las ma\u00f1anas, a las cinco de la ma\u00f1ana, mi abuelo se levantaba y caminaba hasta el taller. A mano, separaba y tostaba granos de caf\u00e9 frescos para nuestra familia. En sus \u00faltimos a\u00f1os, le transmiti\u00f3 esta tradici\u00f3n a mi prima. Hizo esto para asegurarse de que mi abuela siempre tomara una taza de caf\u00e9 reci\u00e9n hecho cada ma\u00f1ana.\n\nPapi falleci\u00f3 el a\u00f1o pasado. Hasta el d\u00eda de hoy, es aqu\u00ed donde voy para sentirme m\u00e1s cerca de \u00e9l. Cuando llueve, sobre todo durante las tormentas, voy con mi tazita de caf\u00e9 y pan dulce a escuchar m\u00fasica mientras pasa la tormenta. Se ha convertido en mi espacio seguro. Eso es lo que significa El Salvador para m\u00ed. Por eso no importa d\u00f3nde est\u00e9, mi coraz\u00f3n siempre tendr\u00e1 dos hogares entre dos mundos diferentes.\n\n<strong>When I go back, I am home. It is home.<\/strong>\n\n<strong>Cuando regreso, estoy en casa. 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